Del libro El Programa Okinawa “The Okinawa Program by Bradley J. Willcox, MD, Craig Willcox, PhD, and Makoto Suzuki, MD (Three rivers Press, NY, 2001)”, basado en Las referencias de 25 años de estudio: ( las notas de Bryanna Clark Grogan's aparecen entre corchetes [] y en letras negritas. El texto tiene una pie de pagina explicativo y contiene una tabla del contenido de fitoestrógenos de muchos alimentos. Este articulo fue una contribución de Bryannna.
“Las mujeres de Okinawa obtienen estrógenos naturales (MSRE [“moduladores selectivos de los receptores de estrógenos”] natural) a través de su dieta (en lugar de los medicamentos que son suministrados a las mujeres con riesgo de cáncer de pecho en nuestra sociedad - Bacilo de Calmette-Guerin o BCG), principalmente de las grandes cantidades de soya que consumen. La soya contiene fitoestrógenos o plantas estrógeno llamadas flavinoides. El otro importante fitoestrógeno son las linazas que se obtienen del lino y otros granos . Todas las plantas, especialmente las legumbres (frijoles y chicharos), cebolla y brócoli, contienen este MSRE natural, pero no se acercan siquiera a las cantidades del lino y la soya.. El lino y la soya son indiscutiblemente los reyes del MSRE natural. Lo bueno de los flavinoides y las linazas es que le brindan protección de los dañinos efectos del estrógeno, mientras le permite disfrutar de sus beneficios”. Esta es la forma en la que funciona:
Todos los estrógenos, ya sea que éstos sean producidos por una planta o por su cuerpo, tienen una cosa en común: Ellos deben conectarse con una célula receptora para trabajar y promover el crecimiento celular. Si el estrógeno receptor es bloqueado, el estrógeno no puede conectarse. Imagínese que el estrógeno estuviera tratando de entrar a una célula por una puerta usando una llave. El receptor es la cerradura. Cuando la cerradura esta bloqueada por MSRE (moduladores selectivos de los receptores de estrógenos) el estrógeno no puede entrar y por lo tanto no puede promover el crecimiento. Esto es parte de lo que los flavinoides y linazas hacen: ellos son bloqueadotes de estrógeno – sin embargo son bloqueadotes selectivos; recuerde, MSRE significa moduladores selectivos de los receptores de estrógenos. Esto es lo maravilloso de estos fitoestrógenos. Ellos permiten a los estrógenos conectarse y promover el crecimiento en ciertas áreas selectivas del cuerpo donde es benéfico – esto es el meollo del asunto – y bloquean el crecimiento en otros sitios sensibles tales como el endometrio y el pecho, donde éste puede hacer daño. Sin crecimiento extracelular hay mucho menor riesgo de cáncer.
Esta es una información importante para las mujeres en los Estados Unidos, donde aún la definición de alto riesgo de cáncer de pecho es escasa. Una mujer de alto riesgo es alguien por arriba de la edad de veinticinco años y quien tiene al menos 1.7 por ciento de riesgo proyectado de sufrir cáncer de pecho en los próximos cinco anos –cerca del doble del riesgo promedio-. Esto incluye a las mujeres cuyo familiar en primer grado (hermana, madre o hija)ha tenido cáncer y a todas las mujeres por arriba de los sesenta años de edad – cera de 29 millones de mujeres americanas, o aproximadamente 20% de todas las mujeres en los Estados Unidos”. ( hay mucha información que es importante y yo recomiendo este libro a todo mundo). Aquí hay una cita más: “su riesgo como una mujer norteamericana de padecer cáncer de pecho es aproximadamente de 1en 10”. Y “ en contraste, si usted es una mujer de Okinawa que sigue la dieta tradicional asiática y no la moderna dieta occidental, Las posibilidades son que ninguna de las personas que usted conoce tienen o van a desarrollar cáncer. Usted tal vez ha escuchado de ello, pero nunca lo ha visto y a que es algo sumamente raro. No hay necesidad de exploraciones de mamografía. Usted tendría que poner en una habitación a 100 00 mujeres de Okinawa para encontrar a 6 que morirán de cáncer. Esto aumente las rarezas de Okinawa ya que las mujeres viven sin miedo de padecer de pecho comparado con el 80% de las mujeres norteamericanas. Aún si usted padeciera cáncer de pecho en Okinawa sus posibilidades de morir de ello son menos de la mitad que en los Estados Unidos”. Muchos estudios sugieren asiáticas incrementan su riesgo de sufrir cáncer de pecho cuando se mudan a los Estados Unidos y adoptan nuestros hábitos alimenticios.
“Creemos que esto es lo mejor para nuestra salud. Realmente nos gusta ya que no tomamos otra cosa que no sea leche de soya. Y además nos ahorramos mucho dinero”.
J. & M. Cherry, Mundare, AB August 2004
Solo algunos cuantos canceres pueden ser atribuidos a factores hereditarios, y, cuando los asiáticos emigraron a occidente, en un par de generaciones sus descendientes “alcanzaron” a los occidentales en términos de muertes por cáncer. Aún en Asia misma, a medida que la dieta se ha accidentalizado, ha habido un lento, pero sostenido incremento en las muertes a causa de cáncer.
Estudios de hombres japoneses con dieta alta en fibra y vegetales, baja en grasas mostró consistentemente que, aunque los japoneses desarrollen cáncer de próstata en la misma tasa que los hombres estadounidenses, apenas unos cuantos morirán de la enfermedad, debido a que el cáncer no avanza. Cuando un hombre japonés se muda a los Estados Unidos y occidentaliza su dieta, el cáncer avanza más rápido.
Aunque no ha sido clínicamente probado (Un argumento que usted escuchara una y otra vez en contra de las compañías vendedoras de carne y productos lácteos elaborados con leche de vaca), usted no necesita ser un científico para concluir que la dieta occidental alta en grasas, alta en proteína y baja en fibra puede tener algo que ver con esta discrepancia. Los siete países con la más elevada tasa de cáncer de pecho (más de 20 muertes por cada 100 000 personas por año) son países donde el promedio de ingesta de grasa es el más alto (cerca de 150g al día). Los siete países con el más bajo nivel de cáncer de pecho (cerca de 5 muertes por cada 100 000) ocurren en países con el más bajo consumo de grasa (menos de 50 g al día). Los indicadores del cáncer de próstata son semejantes.
Sin embargo, otro factor protector puede ser la soya en la dieta asiática. Un estudio más amplio de 8000 hombres japoneses en Hawai encontró una correlación entre el consumo de tofu y menores tasas de cáncer de próstata. Aquellos que consumieron tofu una vez a la semana o menos tenían tres veces más probabilidades de sufrir cáncer que aquellos que lo consumieron todos los días. Otros factores fueron medidos, incluyendo ingesta de grasas, de tal manera que se estimó que el consumo de tofu era un factor protector.
Se considera que el cáncer es un proceso de dos etapas. La iniciación o exposición a la substancia causante del cáncer, y la promoción o estimulación por otra substancia que hace que la primera se active. Actualmente se están llevando a cabo considerables investigaciones sobre las substancias que previenen la etapa de la promoción y por lo tanto detienen o revierten el desarrollo de cáncer. Esto es posible porque hay tal vez diez años o más entre el momento de iniciación del tumor y la verdadera malignidad.
Los frijoles de soya contienen algunos factores, los cuales pueden inhibir el crecimiento del cáncer, lo cual puede explicar porque en el citado estudio los hombres japoneses que tuvieron cáncer de próstata no murieron de este padecimiento en la misma proporción que sus contrapartes occidentales.
Los inhibidotes de la proteasa son substancias no-nutritivas que se encuentran en la parte reproductiva del frijol de soya y otros vegetales. Debido a que bloquean la actividad de una enzima que ayuda a la digestión de las proteínas, alguna vez se pensó que interferían con la digestión. El Departamento de Salud y Agricultura de los Estados Unidos gastó mucho tiempo y dinero para separa los inhibidotes de la proteasa del frijol de soya debido a que ellos pensaban que si retiraban el inhibidor de proteasa de esta manera mejoraría el crecimiento en los niños. Sin embargo, ha quedado establecido que los inhibidotes de proteasa son capaces de neutralizar el efecto de un importante numero de agentes causantes de cáncer. La Doctora Ann Kennedy, entonces de Harvard, y ahora una investigadora lider en la Universidad Pensilvania (University of Pennsylvania School of Medicine), reportó que aun una breve exposición de las células iniciadas o promovidas a el inhibidor (BBI) “Bowman-Birk Inhibitor”, un inhibidor de la proteasa derivado del frijol de soya, no solo previno la transformación de las células en canceres, sino además “ reprogramó” sus cambios pre-cancerígenos a la etapa de pre-iniciacion.
En muchos estudios de laboratorio, científicos han investigado a los inhibidotes de proteasa, especialmente al conocido como BBI, y han identificado que pueden ayudar a inhibir la presencia de cáncer de colon, pulmones, páncreas, boca, esófago, piel y vejiga. Evidentemente, los inhibidotes de proteasa previenen la activación de genes específicos que causan cáncer, y también la protegen contra los efectos dañinos de los radicales libres y la radiación.
Otras substancias en el frijol de soya y otros vegetales que parecen tener propiedades anticancerígenas son: polifenoles, los cuales se ha reportado interfieren con la promoción de tumores y actuá como “recolector de basura”, eliminando a los mutágenos que han dañado las células y a los agentes causantes del cáncer; fitatos, la planta almacena en forma de fósforo mineral, abundante en el frijol de soya y un quelante, una sustancia que se ata a ciertos metales que pueden promover el crecimiento de tumores y también actuar como un antioxidante, previniendo un daño a los radicales libres; los fitosteroles, los cuales están relacionados al colesterol, pero solo se encuentra en las plantas comestibles, y moverse a través de nuestros intestinos hacia el colon, protegiéndolos contra los efectos dañinos de los ácidos biliares y reduciendo el desarrollo del cáncer de tumores en el colon; Saponinas, antioxidantes los cuales protegen contra el daño a los radicales libres.
Todas estas substancias, y algunas otras las cuales continúan siendo investigadas, están presentes en muchas plantas comestibles, lo cual es una buena razón por lo cual usted debe mantener dietas basadas en este tipo de vegetales, frutas, granos y legumbres, pero la soya contiene todos ellos, y más, lo cual hace de la soya un alimento valioso y un alimento potencialmente protector.
El Dr. Mark Messina y Virginia Messina, en su excelente libro informativo “ The Simple Soybean and Your Health” muestran los interesantes resultados de más de treinta diferentes estudios epidemiológicos que han sido conducidos en muchos tipos de canceres y muchas variedades de alimentos de soya. La mayoría de estos estudios fueron una comparación entre personas que vivían indiferentes partes de Asia, quienes tienen generalmente dietas y estilos de vida similares (incluyendo ingesta de grasas), lo cual hace a este estudio más útil para los fines comparativos entre las dietas orientale y occidental quienes tienen promedios de consumo de grasas radicalmente distintos. Ellos sugieren que las personas que frecuentemente consumen alimentos de soya tienen menores índices de cáncer que aquellos quienes consumen este tipo de alimentos con una menor frecuencia. En muchos de los estudios, se identifica que las personas que comen alimentos de soya diariamente tienen casi la mitad del riesgo de cáncer que aquellos que los consumen una o dos veces por semana. Por ejemplo, un estudio en Singapur encontró que aquellas mujeres con el más alto consumo de alimentos de soya tenían menos de la mitad de riesgo de padecer cáncer de pecho que aquellas que los consumían ocasionalmente. Un estudio japonés mostró que las personas que comieron frijoles de soya tenían solo 1/7 de riesgo de cáncer rectal respecto a aquellos que no consumieron soya, y que comer frijoles de soya y tofu disminuyó el riesgo de cáncer de colon en un 40%. En China, consumidores frecuentes de leche de soya tenían menos de la mitad del riesgo de sufrir cáncer de estomago que aquellos que no la habían bebido. Algunos estudios chinos (donde fumar es más común que en los Estados Unidos) encontraron que le riesgo de cáncer de pulmón puede ser disminuido a la mitad con el consumo frecuente de tofu y otros alimentos de soya.
Una cosa que hace única a la soya como un alimento protector es que se trata de uno de los pocos alimentos que contienen cantidades significativas de plantas estrógenos o fitoestrógenos llamados isoflavones. Este compuesto de la planta es convertido, durante el proceso normal de digestión en una forma muy débil de estrógeno. En 1982 el Dr Kenneth Setchell identifico un fitoestrógeno llamado ecuol en la orina de personas que habían comido alimentos de soya. El ecuol es estructuralmente similar al estrógeno natural “estraidol –17”. Después el Dr. Dr. Herman Aldercreutz de la Universidad de Helsinki encontr'o un elevado nivel de ecuol en la orina de hombres y mujeres japoneses que maten'ian una dieta tradicional rica en soya. El Dr. Aldercreutz encontró bajos niveles de ecuol en mujeres que habían padecido cáncer de pecho, en comparación con aquellas que estaban libres de cancer.
Científicos de algunos países han encontrado elevados niveles de otro isoflavon llamado genisteina en la orina de personas que mantenía una dieta tradicional japonesa rica en soya que en comparación con aquellos que se practicaban una dieta occidental. La genisteina es un poderoso anticarcinógeno encontrado solo en los frijoles de soya. Esto aparece para inhibir las enzimas que promueven el crecimiento de los tumores. Pruebas de laboratorio muestran que la genisteina puede bloquear el avance de las células del cáncer de prostata y pecho. La genisteina también ayuda a promover algo llamado diferenciación en células cancerigenas. Para explicarlo de forma simple, el cuerpo humano tiene células especializadas – células de hueso, células de corazón, células de piel, etc. Que tienen propiedades únicas. Cuando las células se vuelven cancerosas, ellas olvidad que fueron designadas a hacer y comienzan a parecerse. Esto es denominado indiferenciacion celular y son muy resistentes a las terapias de cáncer.
Otro isoflavon encontrado en la soya es la daidzeina. Los estudios muestran que este isoflavon también puede inhibir el crecimiento de células cancerosas y promover la diferenciación celular. Las plantas linazas son otros fitoestrógenos que están ampliamente presentes en los vegetales. Se ha reportado que las linazas cuentan con propiedades anticancerígenas, antivirales, bactericidas y funguicidas, y los vegetarianos tienen niveles mas altos de sangre que aquellos comedores de carne.
Los estrógenos juegan un papel muy importante en el desarrollo de cáncer de pecho. Entre las mujeres que en algún momento desarrollaran cáncer de pecho, están presentes niveles más altos de estrógeno activo, aparentemente actuando como un promotor del cáncer a nivel celular. Por ejemplo, los estrógenos inclrementan el riesgo de cáncer vinculandose a las células del pecho. Debido a que los isoflavones son muy similares a los estrógenos humanos, ellos se pueden sujetar a los estrógenos receptores, bloqueando efectivamente el estrógeno humano. Pero debido a que ellos son mucho más débiles que los estrógenos, no tienen el efecto mortifero de los estrógenos. (tamoxifenio, un medicamento para combatir el cáncer de pecho, funciona de la siguiente manera).
Una larga exposición a los estrógenos es un factor de riesgo para el cáncer de pecho –las mujeres que coimienzan a mestruar a edad temprana y tienen una tardía menopausia tienen un más alto riesgo, ya que han estado expuestas a estrógenos potentes durante mucho tiempo. La nomaternidad y no amamantar alos hijos son otros riesgos importantes, de nuevo, debido a que durante el embrazo y el amamantamiento en dirección de las agujas del reloj (antes de que los periodos vuelvan), hay menos formas de actividad de circulación de estrógenos que durante la menstruación.
Una de las razones por las cuales la grasa (y la carne) en la dieta pueden ser algunos de los factores relacionados hormonalmente al cáncer tal y como lo hace es en el caso del cáncer de pecho y próstata ya que una dieta alta en grasas promueve los altos niveles de estrógenos en La Escuela de Medicina de Los Angeles de la Universidad de California David Heber sometio a mujeres a una dieta muy baja en grasas (menos de 10% de calorias) por solo tres semanas. En ese corto teimpo las mujeres disminuyeron un 50% los niveles del suero estradio 1 (una forma de estrógeno), ¡incluso una sisminuyó en un 80%! Otro estudio en Boston midió los niveles de hormonas en la sangre, así como los niveles de excresión de orina en mujeres vegetarianas y en comedoras de carne. Las mujeres vegetarianas habían incrementado la excresión fecal de estrogenos, decrecido los niveles de estrógenos en la bilis y disminuido los niveles en sangre, entre 11 y 20% más bajo que aquellos medidos en mujeres comedoras de carne. Muchos otros estudios, así como los estudios epidemiológicos apuntaban a las dietas bajas en grasas y en carnes como una forma para disminuir las cantidades de estrógenos expuestos surante el tiempo de vida de una mujer.
Un espacio más largo entre los periodos menstruales también reduce la exposición al estrógeno. El Doctor Kenneth Setchell profesor de Pediatría en el Hospital de Niños y Centro Médico en Cincinnati, alimentó a un grupo de mujeres con 60 gramos de proteína texturizada de soya diariamente por cuatro semanas, y observó que el tiempo entre sus ciclos menstruales incrementó de dos a cinco días. 60 gramos de Misoincrementaron este periodo por un día más.
(Por cierto, la progesterona natural producida por el cuerpo o derivada a partir del ñame silvestre y soya, proteje contra el cáncer de pecho. Mientras que las progestinas sintéticas, han sido relacionadas con el cáncer de pecho).
La obesidad después de la menopausia también es considerada un factor de riesgo, debido a que grandes de cantidades de estrógeno pueden ser producidas en el tejido grasoso subcutáneo. Esta es otra razón para adelgazar tanto como su cuerpo se sienta confortable (ver capítulos II y III).
El Dr. Robert M. Kradjian en su libro “Sálvese Usted Misma del Cáncer de Pecho”, el cual yo recomiendo leer a todas las mujeres ya sean adultas o niñas, describe una triste imagen de la niña Occidental quien, comiendo un estrógeno promotor de elevadas cantidades de grasas, una dieta alta en proteínas, comenzará a menstruar aproximadamente a la edad de 12 años y tendra solamente uno o dos hijos, a quienes no amamantarán por mucho tiempo, si es que lo hacen, de ese modo tendrá una mayor exposición a estrógenos potentes que sus hermanas en países menos desarrollados. ¡Casi la mitad de las niñas estadounidenses muestran pechos o bello púbico a la edad de nueve años! En China, Japón, Filipinas y Africa, donde los índices de cáncer de pecho son mucho menores el promedio de edad de la menarquía es 16 o 17, tal y como lo fue en los Estados Unidos hace 100 años, y el periodo de amamantamiento es más prolongado, también como lo fue hace 75 o más años en Norte América.
EN LOS HOMBRES, el estrógeno también juega una parte importante en el cáncer de próstata. El estrógeno es un precursor de los andrógenos (hormonas masculinas), disparando la producción de testosterona. Los hombres con cáncer de próstata a menudo tienen más altos niveles de testosterona que los hombres libres de cáncer. Las actividades bloqueadotas de estrógenos, así como también sus cualidades inhibidoras de tumores de isoflavones de soya, pueden por lo tanto también jugar una parte importante en la prevencion del cancer de próstata en hombres.
Los protectores del cáncer aseguran que la información de la soya es “especulativa”, pero los datos son imprsionantes. Los alimentos de soya tienen claros beneficios protegiendo contra enfermedades del corazón y se ha comprobado que no tiene efectos colaterales negativos; muchos científicos nos han aconsejado no esperar años por estudios definitivos, sino comenzar a cosechar los beneficios del poderoso frijol de soya AHORA.
Desde luego que la soya es solo una parte de una dieta saludable protectora. Como he mencionado antes, no es una “barita mágica” o un “alimento milagroso”. Un variado complejo de carbohidratos, altos en fibra, bajos en grasa, una dieta basada en vegetales con ejercicio vigoroso de forma regular son ingredientes fundamentales par tener una vida sana. Como el Dr. Robert M. Kradjian dijo, es muy poco probable que la buena salud venga en un frasco de medicina—debemos buscar protegernos de las enfermedades a través de mejorar nuestra nutrición. Agregando soya a su plan de vida saludable, usted estará sumando beneficios, pero esto no significa aislarse del resto de otras substancias protectivas como el frijol de soya y consumirlo en formas suplementarias. Tal y como deberíamos obtener nuestros antioxidantes en la forma de frutas frescas, vegetales, y legumbres ya que aún no sabemos lo que todos ellos contienen, y aun no estamos seguros como interactuan unos con otros, no estamos seguros si los componenetes protectivos del frijol de soya actuarán “fuera de contexto”. Tal vez los isiflavones no hagan su trabajo si no vienen acompañados por la proteína de soya, por ejemplo. Esta es una lección que aún tenemos que aprender en Occidente – confier en elpoder de un alimento, en lugar de hacerlo en un nutriente específico.
Yo disfruto completamente de la SoyQuick como parte indispensable de mi hogar para tener un estilo de vida saludable
A. Marks, Toronto, ON 7 de Septiembre del 2004
¿Ahora Que?
La soya es un valioso y potencialmente alimento protector. En muchos de los estudios, parece que las personas que consumen alimentos de soya diariamente tienen aproximadamente la mitad del riesgo de cancer que aquellos que solo comen soya una o dos veces por semana. Unase a miles de personas quienes usan la Máquina Para Hacer Leche de Soya SoyQuick™ e incorpore una fresca y deliciosa leche de soya a su dieta diaria.
